Ansiedad y depresión: problemas psicológicos cada vez más frecuentes

La ansiedad y la depresión son problemas psicológicos que cada vez se dan con mayor frecuencia, especialmente en los países desarrollados. Las previsiones de la Organización Mundial de la Salud estiman que para el año 2020 la depresión se constituya en la tercera causa de morbilidad al lado de las enfermedades coronarias y los accidentes de tráfico y como la primera causa de incapacidad. En España se calcula que alrededor de un millón y medio de personas sufren este trastorno y que, a lo largo de su vida, entre un 20 y un 25 por ciento de las mujeres y entre un 7 y un 12 por ciento de los hombres padecerán algún episodio depresivo.

Una de las funciones del cerebro es anticiparse a todo lo que pueda suceder a nuestro alrededor para evitar que podamos quedar expuestos a algún riesgo. La ansiedad es uno de los mecanismos que cumplen esa finalidad: es una respuesta -involuntaria- de anticipación ante algo que es percibido como amenazante o peligroso. Generalmente, esa ansiedad aparece brevemente y, por lo tanto, no afecta en exceso a nuestra vida cotidiana. Pero, en algunos casos, la ansiedad puede volverse crónica (trastorno de ansiedad o fobia) y transformarse en un trastorno que puede alterar seriamente nuestro día a día.

Los trastornos de ansiedad también son más frecuentes entre las mujeres. Según datos de la OMS, una mujer tiene el doble de riesgo que un hombre de sufrir ansiedad a lo largo de su vida. La edad de inicio de esta patología se sitúa entre los 20 y los 40 años, y la posibilidad de padecerla disminuye a medida que la edad aumenta; entonces da lugar a otras formas de ansiedad que tienen su base en los estados depresivos.

¿Cual es la diferencia entre ansiedad y depresión?

Diferenciar ansiedad y depresión no siempre resulta fácil por la similitud de algunos de sus síntomas e incluso de sus causas: ante un mismo episodio, una persona puede reaccionar desarrollando ansiedad y otra depresión, ya que en el fondo ambas patologías son formas de adaptarse al entorno. De todos modos si podemos establecer algunas diferencias:

Interpretación

Tanto la ansiedad como la depresión son modos de reaccionar ante eventos externos o internos: si lo interpretamos como una amenaza, se disparara nuestro sistema de alerta o ansiedad, mientras que si lo percibimos como una pérdida o fallo, es probable que se active el sistema de conservación de energía que dará lugar a la depresión.

Miedo o tristeza

En términos generales, la ansiedad aparece cuando el sujeto se siente amenazado por un peligro que puede ser interno o externo. Cuando el miedo es la emoción principal aparece la ansiedad, y en el caso de la depresión, el sentimiento preponderante es la tristeza.

Cuadro clínico

La ansiedad se manifiesta en forma de multiples desajustes a nivel cognitivo y psicofisiológico. Sus síntomas más frecuentes son: dolor abdominal, diarrea o necesidad frecuente de orinar, mareos, cefaleas, tensión muscular, respiración agitada, frecuencia cardíaca rápida e irregular, sudoración, temblores, fatiga, irritabilidad y problemas de insomnio. Por el contrario, los estados depresivos están asociados a sentimientos de culpa o falta de autoestima, cambios drásticos en el apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. También pueden ocasionar trastornos del sueño.

Presente o futuro

La ansiedad se relaciona con la prevención o preocupación respecto al futuro, con miedo a que suceda aquello que se supone puede ocurrir. La depresión, por el contrario, tiene que ver con una tristeza profunda en el momento presente. Dicho de otra manera: el futuro no forma parte de la depresión.

Variaciones en un mismo día

En la ansiedad no suelen darse variaciones de estado a lo largo del día (salvo en algunos casos profundos, donde los pacientes suelen sentirse peor al despertarse y a primeras horas del día) ni de las diferentes estaciones del año. Estas alteraciones sí se producen en pacientes deprimidos.

Capacidad de disfrute

En el trastorno de ansiedad no se ve necesariamente afectada la pérdida del disfrute o placer, tal y como sucede habitualmente en la depresión.

Factores psicológicos o externos

Mientras que el origen de la depresión suele ser de índole psicológica, las causas que provocan la ansiedad son más variadas: sustancias como el alcohol, los broncodilatadores o drogas como la cocaína o la marihuana son claros detonadores de este tipo de trastornos. Una dieta deficiente (por ejemplo, niveles bajos de vitamina B12) también puede contribuir al estrés o a la ansiedad. En casos muy poco comunes, un tumor de la glándula suprarrenal puede causar ansiedad o síntomas similares al estrés.

Algunas características que definen la ansiedad

  • Sistema de alerta
  • Eventos de daño o amenaza
  • Pensamientos de daño o amenaza
  • Aumento de la activación y conductas de ataque, lucha o huida.
  • Tensión
  • Aspectos específicos de los trastornos de ansiedad (rituales, flashbacks, miedo al miedo…)
  • El tratamiento reduce la activación y demuestra la no relación entre los estímulos o situaciones y una amenaza real y altamente probable.

Algunas características que definen la depresión

  • Sistema conservación/regulación de energía
  • Eventos de fallo, pérdida o degradación
  • Pensamientos de fallo, pérdida o degradación
  • Disminución de la actividad física y social (retraimiento y enlentecimiento de los movimientos)
  • Tristeza y dificultad para sentir placer
  • Pérdida del sentido de la existencia
  • Culpa inapropiada
  • Baja autoestima y sentimientos de inferioridad
  • El tratamiento quiere aumentar la actividad y enseñar que hay relación entre actuar y recibir recompensas.

A pesar de estas diferencias, las manifestaciones de ansiedad no siempre se presentan claramente, o simplemente, ambos trastornos se presentan unidos. De tal modo que en determinadas personas es posible encontrar depresión con algunos de los rasgos enunciados para la ansiedad, y al inversa, personas con ansiedad patológica que presentan características propias de la depresión. La OMS, dentro de su Clasificación internacional de enfermedades (CIE-10), incluye el trastorno mixto ansioso-depresivo, en el que se dan posibilidades de combinación de síntomas propios de la ansiedad y de la depresión.

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