El cliente que llega a una sesión de hipnosis ya tiene en mente un resultado que quiere lograr. Tiene ciertas expectativas y seguramente tiene la idea de que el profesional hará lo necesario para que se cumplan. Al mismo tiempo, es muy común que los clientes no tengan una adecuada información acerca de qué es la hipnosis, cuáles son sus aplicaciones y cuáles son sus posibilidades de éxito. Entonces, se hace necesario que como primer paso, el hipnoterapeuta le suministre a su cliente toda la información que este necesita acerca de la hipnosis y sus beneficios. Por ejemplo, el cliente debe saber que durante un trance hipnótico se logra una gran concentración, a la vez que un estado de relajación que podría ser en algunos casos bastante profundo. Y algo muy importante es comunicarle al cliente que sólo puede ser hipnotizado si voluntariamente ha decidido hacerlo.

En toda sesión de hipnosis, es el cliente quien controla el resultado. El profesional de la hipnosis es una persona que tiene un repertorio de herramientas que ayudarán al cliente a lograr (en un plazo relativamente corto) esos resultados que se ha propuesto alcanzar.

Toda consulta tiene las siguientes etapas:
  • El cliente llega y plantea la situación que quiere resolver.
  • El hipnoterapeuta valora a través de una entrevista el problema que el cliente plantea, y recaba toda la información que necesita para poder pasar mas tarde a la sesión de hipnosis propiamente dicha. Le explica (si es la primera vez) qué es la hipnosis, la mecánica de trabajo y responde a las interrogantes del cliente. De esta manera se logra un estado de tranquilidad y confianza en el que si se van a lograr resultados positivos.
  • A continuación viene el trabajo en hipnosis como tal, íntegramente adaptado al problema que el cliente previamente ha planteado, y que a grandes rasgos se compone de estos pasos: la inducción, la profundización , las sugestiones e indicaciones terapéuticas apropiadas y la salida del estado hipnótico.
  • La conversación posterior en la que se hace una recapitulación de la sesión, se resuelven las dudas que hayan podido plantearse y se emplaza al cliente, si fuese necesario, para una sesión posterior.

 

¿Cuanto dura una sesión?

No existe una duración fija, pero puede oscilar habitualmente entre 50 y 70 minutos. Habitualmente es la primera sesión la que tiene una mayor duración, ya que se analiza el problema, se fijan objetivos y se dan respuestas a las preguntas planteadas.

¿Cuantas sesiones voy a necesitar?

Es muy difícil anticipar el número de sesiones necesarias ya que cada caso necesita de una valoración detallada y un abordamiento adaptado a la situación. Además debemos tener en cuenta el tipo de problema, la duración, la evolución, si existen otros trastornos paralelos, etc.

¿Cuanto cuesta una sesión de hipnosis?

Cada profesional marca libremente sus tarifas, pero podemos establecer una media de entre 50 y 100 €  por sesión.